Palestras

Comercio exterior entre japón y américa latina

Kiyoshi Harada | 06/02/2017

Palavras-chaves: comércio exterior, comunidad internacional, continente asiático, latino-americana, relaciones económicas

Conferencia introductoria: Prof. Kiyoshi Harada (BRA)

 

Sumario: 1 Introducción. 2 Comercio exterior de Japón con los países latinoamericanos. 3 Comercio exterior entre Japón y Brasil. 4 Consideraciones Finales. 5 Bibliografía. 6 Anexos: Anexo A: cronología de las relaciones bilaterales entre Japón y Brasil. Anexo B: Resumen del intercambio comercial Brasil-Japón.

 

1          Introducción

 

En esta conferencia introductoria se abordan los principales aspectos del comercio exterior de Japón con los países latinoamericanos, especialmente entre Brasil y Japón.

El comercio exterior entre Brasil y Japón es significativo, alcanzando cifras impresionantes sobre todo en 2011. Sin embargo, aun con la caída registrada en los años siguientes, en 2015 Brasil exportó a Japón aproximadamente tres mil millones y medio de dólares en productos, en especial productos básicos brasileños.

Actualmente, está en discusión una propuesta de acuerdo comercial de iniciativa de los empresarios brasileños y japoneses, elaborada por medio de la Confederación Nacional de la Industria – CNI, en conjunto con la federación de industrias de Japón (Keidanren), con el fin de eliminar las barreras y crear reglas únicas para facilitar ventas e inversiones.

Japón fue el sexto país que más inyectó dinero en Brasil en 2016, y hay un promedio de setecientas empresas japonesas en actividad en Brasil, aunque se pueden ampliar mucho esos números. De allí el interés por parte del empresariado japonés en invertir en Brasil en los sectores agrícola, automotor, de finanzas, infraestructura, medio ambiente, salud, seguros y tratamiento médico.

 

2          Comercio exterior de Japón con los países latinoamericanos

 

Por sus características geográficas, sociopolíticas y culturales, la región latinoamericana nunca fue prioridad para Japón en términos de relaciones económicas. Sus atenciones se orientaron siempre hacia el continente asiático. Sin embargo, en las últimas décadas ese escenario viene sufriendo significativas alteraciones, impulsadas principalmente por la necesidad japonesa de encontrar nuevos proveedores de recursos naturales y diversificar sus mercados. Otro factor que viene estimulando esa apertura es la creciente presencia de China en la región latinoamericana, despertando el interés del gobierno japonés en obtener mayor protagonismo a nivel mundial.

Poco a poco el gobierno japonés viene notando que América Latina puede ofrecerle muchas oportunidades económicas a Japón, a ejemplo de la mano de obra más barata, joven y dispuesta a la capacitación; políticas macroeconómicas y financieras favorables a la inversión extranjera; mayor número de economías abiertas comprometidas con el libre comercio y la integración regional; e instituciones democráticas que fomentan nuevas formas de participación para un desarrollo sostenible. En contrapartida, la región latinoamericana puede beneficiarse con esa alianza en las áreas de innovación tecnológica, eficiencia energética, comercio y cambios climáticos.

Según verificación de Yunyslka González Vaguéz,[1] los contactos comerciales entre América Latina y Asia ocurren desde la expansión del imperio español a la Cuenca del Pacífico, vía Filipinas, alrededor de los siglos XVI y XVII. Cuando los países latinoamericanos consiguieron la independencia, ya había cierto tráfico comercial habitual con varios países asiáticos, pero no había intereses más allá de un mínimo comercial. Los países latinoamericanos estaban preocupados con estrechar relaciones entre sí y con Europa y Estados Unidos de América. Asia no les despertaba interés, sobre todo por los altos costos de los transportes marítimos.

Pese a eventuales contactos anteriores, la historia de las relaciones entre Japón y América Latina tuvo inicio cuando el gobierno japonés puso fin a su aislamiento internacional en 1868, presionado por las potencias occidentales (restauración Meiji[2] que suplantó el sistema feudal). En esa época ya hacía aproximadamente medio siglo de la independencia de los países latinoamericanos.

Durante la “Era Meiji”, Japón vivió un intenso proceso de modernización que trajo consigo cambios como la reforma agraria y modificaciones en las relaciones socioeconómicas. En ese proceso, gran parte de los pequeños agricultores no logró mantener sus propiedades, debido al aumento de la carga de impuestos y a los cambios tecnológicos que modernizaron el cultivo de la tierra, favoreciendo a los grandes propietarios y poniendo al pequeño agricultor en desventaja competitiva, forzándolo a migrar a las ciudades.

Ese movimiento migratorio llevó al gobierno japonés a enviar su excedente de población al exterior. La migración tuvo inicio con una estrategia del gobierno japonés para solucionar el problema del desempleo y de los conflictos sociales derivados del crecimiento desmedido de las ciudades. Durante el siglo XIX, los movimientos migratorios fueron hacia Hawái, Estados Unidos y Canadá. Como esos países pusieron restricciones a los inmigrantes japoneses, el gobierno pasó a interesarse por América Latina, incentivando la migración a México, Brasil y Perú, luego a Argentina, Paraguay y Bolivia.

Actualmente, a nivel mundial, es en América Latina y el Caribe que vive el mayor número de inmigrantes japoneses y descendentes, perfectamente integrados como ciudadanos locales.

En el año de 1873, Japón estableció relaciones diplomáticas con Perú, primer país latinoamericano a constituir ese tipo de vínculo con Japón. México fue el segundo, llegando a firmar un tratado comercial con Japón en 1888. Se trata del Tratado de Amistad, Comercio y Navegación entre México y Japón. Desde entonces, Japón siguió acercándose a otros países latinoamericanos, dando inicio a las relaciones diplomáticas con Argentina en 1898.

Tras la Segunda Guerra Mundial (1939-1945), se fueron estrechando los vínculos entre Japón y América Latina. Por un lado, la región latinoamericana constituía atractiva oportunidad a la satisfacción de las necesidades de la economía japonesa, pues durante el período bélico la mayoría de los países latinoamericanos desarrolló una estrategia de industrialización interna en sustitución a las importaciones dificultadas por el conflicto. El resultado fue la expansión de los niveles de producción industrial, mayor dinámica en el crecimiento del producto y la obtención de avances sociales importantes, a ejemplo de la disminución de la pobreza crítica y el aumento de la esperanza de vida.

Japón, aun destruido por la Guerra, pronto consiguió reconstruir su economía, transformándose en una de las naciones industrializadas más importantes del planeta. En este contexto, las relaciones entre Tokio y el continente americano se intensificaron.

Según Yunyslka González Vaguéz,[3] América Latina proveía a Japón con un 9,8% de sus importaciones, fundamentalmente materias primas. También un 9,2% de las exportaciones japonesas estaban direccionadas a la región. En la década del sesenta, el comercio con Japón creció un 15%, figurando como importante proveedora de materias primas y productos básicos. En la década del ochenta, Japón era ya el país más industrializado de Asia y la segunda potencia económica mundial. Esa condición, aliada al fuerte crecimiento industrial latinoamericano, hicieron que América Latina se convirtiera en un importante mercado para los bienes de capital de Japón.

A mediados de la década del ochenta, el gobierno japonés realizó importantes esfuerzos para ampliar la cooperación económica con los países en desarrollo. En la región de América Latina, el porcentaje de Asistencia Oficial para el Desarrollo – AOD – japonesa subió de 5,6% a 9,6% en 1991.

Sin embargo, en esa época las relaciones comerciales entre Japón y los países latinoamericanos disminuyeron mucho debido a la crisis vivida en América Latina en la década del ochenta y a la crisis japonesa de la década del noventa. México era el país latinoamericano con mayor vínculo económico con Tokio en la década del ochenta. Empero, como los Estados Unidos de América y Europa no aceptaban esa relación, situación aliada a otros factores relacionados con las crisis mencionadas, Brasil y Panamá pasaron a ser los principales socios de Japón en la región latinoamericana.

Los problemas enfrentados por los países latinoamericanos, como el poco crecimiento económico, la inflación y la acumulación de la deuda externa, alejaron a las empresas japonesas, que empezaron a buscar las contrapartes de su comercio e inversiones en el Sudeste de Asia, en China y Corea, que se encontraban geográficamente más cercanos.

La reingeniería de los Estados latinoamericanos, que tuvo inicio en la década del noventa, produjo, como efecto, una significativa estabilidad económica y política, volviendo a la región más atractiva a los inversionistas japoneses. Las relaciones bilaterales con Tokio empezaron a mejorar, pese a la profunda depresión económica que se abatió en Japón en esa época. Las exportaciones de América Latina a Japón seguían concentradas en materias primas, y las importaciones se basaban en productos industriales.

Desde 1996 hasta 2002, el volumen de las exportaciones de bienes a Japón sufrió una significativa reducción. Solo las relaciones entre México y Japón se intensificaron debido a varios factores, entre ellos el Tratado de Libre Comercio de América del Norte – NAFTA, que entró en vigor en 1992, y que benefició a la economía mexicana. Los demás países latinoamericanos no formaron parte de los sistemas de producción integrada establecidos por los inversionistas japoneses. Sus compañías prefirieron invertir en América del Norte, Europa y Asia. Por esa razón, por ejemplo, en 1999, del total de Inversión Extranjera Directa – IED – de Japón en el sector de manufacturas, un 46% se dio en América del Norte, un 37% en Europa, un 10% en Asia y solo un 6% en toda América Latina.[4]

A partir del año de 2004, las economías tanto de Japón como de América Latina empezaron a dar fuertes indicios de recuperación. Empieza, entonces, la ampliación de los lazos económicos, en un momento en el que Japón exploraba nuevas oportunidades de inversiones y comercio global, y América Latina buscaba una mayor liberalización comercial, integración regional e inserción en la economía global.

Japón fortalece sus vínculos con los países latinoamericanos, apoyando sus políticas diplomáticas sobre la base de tres pilares: con el fortalecimiento de las relaciones económicas; con la contribución al desarrollo estable de la región; y con la cooperación dentro de la comunidad internacional. De ese modo, Japón reconoce la importancia de América Latina, pues se trata de una región que se encuentra en fase de gran transformación histórica, con lo que su escala económica es grande.

De hecho, América Latina y el Caribe tienen la mayor capacidad del mundo para proveer a largo plazo los recursos energéticos, minerales y alimenticios, temas actuales más inquietantes de la humanidad.

Japón depende de la importación procedente de los países latinoamericanos en 20% de su mineral de hierro, 50% del cobre, 52% de la plata, 70% de su café y 20% de su soja. La tasa de autosuministro de alimentos de Japón es de apenas 39% y la energía es de tan solo 4%. De ahí la importancia vital de asegurar recursos alimenticios y energéticos oriundos de América Latina.

Las grandes potencias, entre ellas Japón, reconocen cada vez más la importancia de esta región como aliada en la comunidad internacional, habiendo amplio espacio para trabajar juntos en asuntos globales como cambios climáticos y crisis económicas.

Japón fue el primer país asiático que se convirtió en miembro pleno de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe – CEPAL. Eso ocurrió en 1976, y el objetivo fue promover la cooperación económica y técnica con los países latinoamericanos, como también al desarrollo estable de la región. También desempeña rol activo para estrechar los lazos entre América Latina y Asia, aprovechando los foros de APEC[5] (Cooperación Económica Asia-Pacífico), de FOCALAL (Fórum de Cooperación América Latina-Asia del Este) y del BID (Banco Interamericano de Desarrollo).

En los diez últimos años, América Latina y el Caribe fueron el destino de las exportaciones japonesas que más creció en porcentaje en el mapa mundial. Algunos estudios de la Organización del Comercio Exterior de Japón – JETRO – revelan que América Latina y el Caribe presentan una amplia gama de nuevas oportunidades de negocios para Japón. Para el sector privado japonés, el ambiente de negocios en América Latina y el Caribe presenta una serie de problemas, sobre todo de carácter institucional (tributos, falta de transparencia, demora en los juicios, etc.).

Desde la perspectiva japonesa, la mejor forma de contribuir con la solución del problema de suministro de alimentos en escala mundial está en el fortalecimiento de la producción agropecuaria. Varios países de América Latina y el Caribe, entre ellos Argentina, Brasil y Paraguay, se encuentran en la lista de candidatos de Japón para fortalecer acciones de cooperación. Pero eso depende de la mejora de las condiciones en estos países en lo que respeta al ambiente de negocios, que faciliten las inversiones y la cooperación del gobierno japonés.

El acercamiento de las relaciones entre Japón y América Latina y el Caribe siempre estuvo condicionado por la distancia territorial entre ambas regiones, así como por las diferencias culturales, y por las prioridades asiáticas y latinoamericanas. Después de la década del noventa, empezaron a estrecharse los lazos económicos y esa tendencia sigue irreversible en la intención de Japón de incorporar nuevos proveedores de materias primas, energía y alimentos, así como diversificar sus mercados.

La región latinoamericana es importante para Japón en su intención de obtener nuevos proveedores de materias primas, bien como para diversificar sus mercados. Igualmente, es de interés en términos de población, teniendo en cuenta el envejecimiento de la sociedad japonesa y la necesidad de mano de obra joven latinoamericana. El gobierno japonés está desarrollando e implementando políticas selectivas de entrada de trabajadores extranjeros.

Por su parte, para América Latina y el Caribe, Tokio representa una oportunidad de acceso a los mercados asiáticos, el acceso a conocimientos y experiencias en tecnología, innovación, eficiencia energética, comercio, entre otras. Igualmente, este vínculo ayudaría a la región de América Latina a integrarse en las cadenas de producción y exportación no solo en Asia, sino en todo el mundo.

El aumento de la cooperación interregional en temas de comercio e inversiones entre América Latina y Japón está en la mira de los gobiernos de ambas regiones. Actualmente, varias empresas japonesas ven a la región latinoamericana con otros ojos y consideran la posibilidad de insertarla como base estratégica de sus operaciones mundiales. En este sentido, se estima que los acuerdos de asociación económica y los tratados bilaterales de inversiones contribuyan para incentivar los negocios y las inversiones de las empresas japonesas en la región.

 

3          Comercio exterior entre Japón y Brasil

 

Las relaciones diplomáticas entre Brasil y Japón comenzaron oficialmente con la firma del Tratado de Amistad, Comercio y Navegación entre los dos países, lo que ocurrió en París, el 5 de noviembre de 1895. El referido documento surgió del deseo de establecer relaciones de amistad, de paz eterna y de comercio entre los dos Estados y sus ciudadanos y súbditos, sobre bases sólidas y duraderas.[6]

Los días de hoy, Brasil y Japón tienen un intercambio comercial relativamente fuerte y la bioenergía, la infraestructura, el medio ambiente y el agronegocio aparecen como potenciales objetivos de integración de los dos países.

Las exportaciones japonesas a Brasil empezaron a crecer tras la Segunda Guerra Mundial, pero fueron estancadas por las crisis económicas vividas en Brasil, en la década del ochenta, y en Japón, en la década del noventa. El crecimiento reanudó su curso con la política de apertura del mercado brasileño en 1996, alcanzando en el inicio del nuevo siglo niveles de tres mil millones de dólares.

En lo que atañe a las exportaciones brasileñas a Japón, pasado el período más turbulento, se acercó a la cifra de cuatro mil millones de dólares entre 1995 y 1997. La evolución desde entonces es constante y progresiva.

En cuanto a las inversiones, en las décadas del sesenta y setenta, época denominada de “milagro brasileño” debido al excepcional crecimiento económico durante el Régimen Militar en Brasil, ocurrió una significativa expansión de inversiones en Brasil por industrias japonesas, principalmente en las áreas de siderurgia, aluminio, papel y astillero. Así, las empresas japonesas tuvieron significativa actuación en el avance de la industrialización brasileña.

Pasado el período de estancamiento de las décadas del ochenta y noventa, se nota una tendencia de recuperación del comercio exterior entre Japón y Brasil.

Brasil es el mayor favorecido de la Asistencia Oficial para el Desarrollo – AOD (Official Development Assistance – ODA) de Japón, que tiene en cuenta factores como la histórica relación de amistad, la numerosa población de origen japonés en Brasil y la importancia de Brasil en el contexto centro y sudamericano.

Como Brasil está volcado a las negociaciones con el Área de Libre Comercio de las Américas – ALCA – y la Zona de Libre Comercio entre Mercosur y Unión Europea, al mismo tiempo en el que busca fortalecer las relaciones comerciales con China, India y otros países asiáticos, Japón puede sufrir gran pérdida en los sectores de inversión y comercio con Brasil. Para impedirlo, ya que entre Brasil y Japón existe voluntad recíproca de incrementar el flujo comercial y fortalecer la relación bilateral en las más distintas áreas, se intensificaron los debates sobre la firma de un amplio acuerdo comercial entre Brasil y Japón, buscando fomentar la ampliación del comercio y del flujo de inversiones en el mediano y largo plazos.

Un reciente impulso recíproco de acercamiento entre Brasil y Japón ocurrió en 2004, con la visita del primer ministro Junichiro Koizumi a Brasil, retribuida por el entonces presidente Luiz Inácio Lula da Silva a Japón, en 2005. Sin embargo, no hay noticias de ningún pedido de acuerdo comercial del gobierno brasileño al japonés en esas visitas. Se nota, de ese modo, cierta pasividad del gobierno brasileño en cuanto a las relaciones comerciales con Japón.

De acuerdo con Silvio Miyazaki[7], la indiferencia del gobierno brasileño con relación a Japón puede derivar del entusiasmo de Brasil con China. De hecho, con respecto a las relaciones comerciales brasileñas con el Extremo Oriente, China terminó ofuscando a Japón, y son muchas las hipótesis justificantes, entre ellas: el ingreso de China como miembro de la Organización Mundial del Comercio, las altas tasas de crecimiento económico de China, la continuada recesión económica japonesa, y el hecho de que el gobierno brasileño es de izquierda.

En agosto de 2014, la presidenta Dilma Rousseff y el primer ministro de Japón, Shinzo Abe, firmaron nueve acuerdos[8] de cooperación mutua entre los países en el área industrial y económica. Entre las áreas contempladas por los acuerdos están la ingeniería naval, la industria petrolífera, la educación y la minería. De los acuerdos firmados entre los países, dos prevén para Brasil préstamos que suman 700 millones de dólares a la construcción de ocho cascos de plataformas de petróleo y el desarrollo de proyectos agrícolas con foco en la soja y en el maíz.[9]

Japón es el sexto principal aliado económico de Brasil en el mundo y el segundo en Asia, detrás de China. En 2011, el comercio entre Japón y Brasil creció un 22,8% con relación a 2010, registrando un total de 17,34 mil millones de dólares. El flujo comercial entre los países en 2013 sumó 15 mil millones de dólares y generó 882 millones de dólares al superávit brasileño. Actualmente, según datos del Palacio de Itamaraty, viven en Brasil 1,6 millón de ciudadanos de origen japonés – la mayor parte se concentra en el estado de São Paulo.[10]

En 2014, Japón figuró como el segundo principal aliado comercial de Brasil en Asia, el sexto en el mundo, el quinto principal destino de las exportaciones brasileñas y la séptima fuente de importaciones. En ese año, Japón fue la quinta mayor fuente de Inversión Extranjera Directa – IED, con flujo de inversiones de 3,7 mil millones de dólares contra 2,5 mil millones en el año anterior (2013). En 2013 el stock de inversiones japonesas en Brasil totalizó 28,3 mil millones de dólares[11].

En 2015, Japón ya aparece como el sexto importador mundial de productos brasileños.

En la esfera multilateral, Brasil y Japón son aliados en favor de la reforma de la gobernanza global. Actúan en el G4, junto con Alemania e India, en defensa de la reforma del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas. Brasil y Japón son los países que más veces han ocupado asiento no permanente en el Consejo de Seguridad: cada uno, por diez bienios.[12]

Recuérdese que en abril de 2015 el Grupo de Notables Brasil-Japón, compuesto por empresarios de los dos países, presentó al gobierno federal brasileño sugerencias para mejorar el ambiente de negocios bilateral, a fin de facilitar el comercio y las inversiones. Entre las sugerencias se destacan las reformas en el sector tributario, la formación de mano de obra y las inversiones en infraestructura. En la visión de las empresas japonesas, la reducción del Costo Brasil y la cuestión de la productividad son temas que necesitan especial atención por parte del gobierno brasileño.[13]

Entre el 31 de agosto y el 1 de septiembre de 2015 ocurrió la 18ª Reunión Conjunta del Comité de Cooperación Económica Brasil-Japón (el Comité de Cooperación Económica Brasil-Japón fue creado en 1974), para discutir la firma de un amplio acuerdo comercial entre los dos países, fomentando la ampliación del comercio y del flujo de inversiones en el mediano y largo plazos. De acuerdo con los empresarios y dirigentes de la industria que participan en la referida reunión, “el entendimiento entre los dos países debe mover la economía en áreas como infraestructura y logística, movilidad urbana, energía y sectores de la industria, a partir de la mejora del ambiente de negocios brasileño y japonés”[14].

Al final de la reunión, se presentó una propuesta de acuerdo de libre comercio. Tanto en Brasil como en Japón, existe el consenso de que sus economías presentan gran complementariedad, sin embargo, es necesario remover algunas trabas que actualmente impiden que el flujo de comercio de inversiones entre los países alcance el potencial, a ejemplo de las barreras no arancelarias al comercio, de la falta de un acuerdo de bitributación y medidas de facilitación de comercio. Por ello la necesidad de que los gobiernos de los dos países inicien pronto las negociaciones.[15]

 

4          Consideraciones Finales

 

Se verifica que aún es pequeña la participación de Brasil en el comercio con Japón. Existe un campo fértil para la implementación de las relaciones comerciales bilaterales entre esos países, sobre todo en este momento histórico en el que las dos economías se están recuperando de problemas económicos internos.

Como Japón depende de la importación de hierro, cobre, plata, alimentos y energía, se vislumbra que es posible crear oportunidades para que el mercado japonés adquiera productos brasileños, no solo los tradicionales de materia prima, agrícolas y minerales, sino también las exportaciones de mayor valor agregado, como los productos semimanufacturados y manufacturados.

El aumento del flujo comercial entre Brasil y Japón solo trae beneficios a los dos países, por eso el gobierno brasileño debería considerar la proposición de acuerdos de preferencias comerciales.

Hay respaldo para que se establezcan bases económico-institucionales orientadas a la promoción de alianzas profundas y sustentables entre Brasil y Japón. Ambos países tienen extenso potencial para desarrollar políticas comerciales equilibradas, incorporar transacciones económicas y promover mayor intercambio tecnológico, turístico y cultural.

 

5          Bibliografía

 

AGOSTINI, Renata. Japão é o sexto importador de produtos do Brasil, mas intercâmbio desaba. Artículo publicado el 19 de octubre de 2015. Disponible en: http://www1.folha.uol.com.br/mundo/2015/10/1699779-japao-e-o-sexto-maior-importador-de-produtos-brasileiros.shtml. Acceso el: 20 mar. 2016.

CEPAL, Comisión Económica para América Latina y el Caribe. Panorama de la inserción internacional de América Latina y el Caribe, 1999-2000. Chile: Publicación de las Naciones Unidas, marzo de 2001. Disponible en: http://repositorio.cepal.org/bitstream/handle/11362/1191/S2001998_es.pdf?sequence=1 Acceso el: 11 feb. 2016.

DAI, División de Actos Internacionales. Tratado de Amistad, Comercio y Navegación de 1895. Firmado en París el 5 de noviembre de 1895. Disponible en: http://dai-mre.serpro.gov.br/atos-internacionais/bilaterais/1895/b_89/. Acceso el: 11 feb. 2016.

MATOSO, Filipe. Brasil e Japão assinam nove atos de cooperação industrial e econômica. En: G1. Brasilia, 1 de agosto de 2014. Disponible en: http://g1.globo.com/politica/noticia/2014/08/brasil-e-japao-assinam-9-atos-de-cooperacao-industrial-e-economica-entre-os-paises.html. Acceso el: 11 feb. 2016.

MIYAZAKI, Sílvio. O comércio bilateral Brasil-Japão: passividade no contexto do novo regionalismo asiático. Disponible en: http://fjsp.org.br/site/wp-content/uploads/2011/03/comercio_bilateral_Silvio-Miyazaki1.pdf. Acceso el: 11 feb. 2016. 2016.

MRE, Ministerio de Relaciones Exteriores. Brasil y Japón. Actualizado hasta 2015. Disponible en: http://www.itamaraty.gov.br/index.php?option=com_content&view=article&id=5284:japao&catid=155&lang=pt-BR&Itemid=478. Acceso el: 11 feb. 2016.

QUEIROZ, Guilherme. Avanço em acordo comercial entre Brasil e Japão fomentará comércio e negócios entre os países. En: Agência CNI de Notícias da Confederação Nacional da Indústria – CNI. Porto Alegre, 1 de septiembre de 2015. Disponible en: http://www.portaldaindustria.com.br/cni/imprensa/2015/09/1,70734/avanco-em-acordo-comercial-entre-brasil-e-japao-fomentara-comercio-e-negocios-entre-os-paises.html. Acceso el: 11 feb. 2016.

VAGUÉZ, Yunyslka González. Un acercamiento a las relaciones económico-comerciales y de cooperación entre Japón y América Latina y el Caribe. En: Observatorio Iberoamericano de la Economía y la Sociedad del Japón, Vol. 04, nº 14, may. 2012.

 

 

 

6.1       Anexo A: cronología de las relaciones bilaterales entre Japón y Brasil

 

1895 – Firma del Tratado de Amistad, Comercio y Navegación.

1897 – Apertura de las respectivas representaciones diplomáticas.

1908 – Inicio de la inmigración japonesa en Brasil (llegada del navío Kasato Maru).

1928 – Inicio de la inmigración japonesa en la Amazonía.

1942 – Rompimiento de las relaciones diplomáticas.

1952 – Restablecimiento de las relaciones diplomáticas.

1958 – Visita del príncipe Mikasa y esposa (50 años de la inmigración japonesa).

1958 – Inauguración de Usiminas.

1959 – Visita del primer ministro Nobosuke Kishi a Brasil.

1967 – Visita del príncipe heredero Akihito y de la princesa Michiko a Brasil.

1970 – Firma del Acuerdo Básico de Cooperación Técnica.

1974 – Visita del primer ministro Kakuei Tanaka a Brasil.

1974 – Creación del Comité de Cooperación Económica Brasil-Japón.

1976 – Visita del presidente Ernesto Geisel a Japón.

1978 – Visita a Brasil del príncipe heredero Akihito y de la princesa Michiko (70 años de la inmigración japonesa).

1978 – Programa de Cooperación Nipo-Brasileña para el Desarrollo del Cerrado (PRODECER).

1982 – Primer ministro Zenko Suzuki y príncipe Naruhito visitan Brasil.

1984 – Visita del presidente João Baptista Figueiredo a Japón.

1984 – Firma del Acuerdo de Cooperación en el área de Ciencia y Tecnología.

1988 – Visita del príncipe Fumihito a Brasil (80 años de la inmigración japonesa).

Década de 1990 – Inicio da emigración brasileña a Japón.

1994 – Ministro de Negocios Extranjeros Yohei Kono visita Brasil.

1995 – Centenario del Tratado de Amistad, Comercio y Navegación.

1995 – Visitas del vicepresidente Marco Maciel a Japón y de la princesa Nori a Brasil.

1996 – Visita del presidente Fernando Henrique Cardoso a Japón.

1996 – Visita del primer ministro Ryutaro Hashimoto a Brasil.

1997 – Visita del emperador Akihito y de la emperatriz Michiko a Brasil.

1998 – Visita del ministro de Negocios Extranjeros Keizo Obuchi a Brasil.

1998 – Visita del canciller Luiz Felipe Lampreia a Japón.

2002 – Visita del canciller Celso Lafer a Japón.

2004 – Visita del canciller Celso Amorim a Japón.

2004 – Creación del Mecanismo de Consultas Políticas Brasil-Japón.

2004 – Visita del primer ministro Junichiro Koizumi a Brasil.

2004 – Creación del G4 (Alemania, Brasil, India y Japón).

2005 – Visita del presidente Luiz Inácio Lula da Silva a Japón (mayo).

2005 – Firma del Programa Conjunto de Revitalización de las Relaciones Económicas.

2005 – Reunión, en Brasil, del “Consejo Brasil-Japón para el Siglo XXI”.

2006 – Adopción del patrón de televisión digital con base en el sistema japonés ISDB-T.

2006 – Reunión, en Tokio, del “Consejo Brasil-Japón para el Siglo XXI”.

2006 – El número de brasileños residentes en Japón supera los 300 mil.

2007 – Reuniones, en São Paulo y en Tokio, del “Grupo de Notables”.

2007 – Adquisición de los primeros aviones de Embraer por el grupo Japan Airlines.

2008 – Año del Intercambio Brasil-Japón (Centenario de la inmigración japonesa en Brasil).

2008 – Visita de la ministra jefa de la Casa Civil, Dilma Rousseff, a Japón (abril).

2008 – Visita del príncipe heredero Naruhito a Brasil (junio).

2008 – Visita del ministro de Economía, Comercio e Industria, Akira Amari, a Brasil (julio).

2008 – Cumbre del G8, en Hokkaido. Encuentro entre el presidente Lula y el primer ministro Yasuo Fukuda (julio).

2009 – I Reunión del Comité Conjunto de Promoción Comercial y de Inversiones (febrero).

2009 – El Gobierno japonés anuncia medidas de apoyo a la comunidad brasileña en Japón (marzo).

2009 – II Reunión del Comité Conjunto de Promoción Comercial y de Inversiones (septiembre).

2010 – Reunión de Consultas Políticas Brasil-Japón, en Tokio (enero).

2010 – Visita a Brasilia del viceministro de Tierra, Infraestructura, Transporte y Turismo, Takashi Nagayasu, y del viceministro parlamentario de Negocios Extranjeros, Shuji Kira (enero).

2010 – Visita a Brasilia del ex primer ministro Junichiro Koizumi (marzo).

2010 – III Reunión del Comité Conjunto MDIC-METI de Promoción Comercial e Inversiones (abril).

2010 – Visita a Brasilia del deputado Taro Aso (ex primer ministro, ex canciller y actual presidente de la sección japonesa del Grupo Parlamentario de Amistad Brasil-Japón – mayo).

2010 – Visita a Japón del ministro del Trabajo y Empleo, Carlos Lupi, y del ministro de la Previsión Social, Carlos Eduardo Gabas (firma del Acuerdo Previsional – 29 de julio).

2010 – Reunión de Consultas Políticas bilaterales sobre temas multilaterales (agosto).

2010 – IV Reunión del Comité Conjunto MDIC-METI de Promoción Comercial e Inversiones (noviembre)

2010 – III Reunión del Comité Conjunto de Ciencia, Tecnología e Innovación (diciembre)

2010 – Visita a Brasilia del viceministro de Trabajo, Salud y Bienestar de Japón, Osamu Fujimura, (firma del Ajuste Administrativo al Acuerdo Previsional – 27 de diciembre).

2011 – Visita, en calidad de Embajador Especial, del deputado Taro Aso (ex primer ministro, ex canciller y actual presidente de la sección japonesa del Grupo Parlamentario de Amistad Brasil-Japón), por ocasión de las ceremonias de la asunción de la presidenta Dilma Rousseff (1º de enero).

2011 – Creación del “Movimiento Brasil Solidario” en apoyo a las víctimas de los desastres naturales del 11/3, coordinado por la Embajada en Tokio e integrado por líderes de la comunidad brasileña y por empresas brasileñas en Japón (26 de marzo).

2011 – Donación humanitaria del Gobierno brasileño, de US$ 500 mil, a favor de las víctimas del terremoto y tsunami en Japón (4 de abril).

2011 – Visita a Japón del ministro de Estado de Relaciones Exteriores, embajador Antonio de Aguiar Patriota (16 de abril).

2011 – Visita a Brasil del ministro de Negocios Extranjeros de Japón, Takeaki Matsumoto (30 de junio), después de participar en la XLI Cumbre del MERCOSUR, en Asunción.

2011 – V Reunión del Comité Conjunto MDIC-METI de Promoción Comercial e Inversiones (8 de agosto).

2012 – Visita a Brasilia del ministro para Política Nacional, ministro para Políticas de Ciencia y Tecnología, ministro para Política Espacial y ministro para Política Económica y Fiscal, Motohisa Furukawa (30 de abril de 2012).

2012 – Visita a Japón del ministro de Desarrollo, Industria y Comercio Exterior, Fernando Pimentel (29 y 30 de mayo de 2012).

2012 – Visita a Brasil del ministro de Negocios Extranjeros de Japón, Koichiro Gemba, que lideró la delegación japonesa en la Conferencia Rio+20 (20 y 21 de junio de 2012).

2012 – Visita a Japón del ministro de la Integración Nacional, Fernando Bezerra Coelho, para participar en la Conferencia Ministerial Mundial sobre la Reducción del Riesgo de Desastres (3 a 6 de julio de 2012).

2012 – Visita a Japón del ministro de Hacienda, Guido Mantega, y del presidente del Banco Central, Alexandre Tombini, para participar en las reuniones anuales del FMI y del Banco Mundial (10 a 15 de octubre).

2012 – Visita a Japón del ministro de Desarrollo, Industria y Comercio Exterior, Fernando Pimentel (6 y 7 de noviembre de 2012).

2012 – VI Reunión del Comité Conjunto MDIC-METI de Promoción Comercial e Inversiones (9 de noviembre).

2013 – Visita a Brasil del presidente de JICA (Agencia de Cooperación Internacional de Japón), Akihiko Tanaka (7 y 8 de enero).

2013 – Visita a Brasil del ministro de Economía, Comercio e Industria de Japón, Toshimitsu Motegi (1 y 2 de mayo).

2013 – Visita a Brasil del viceministro de Educación, Cultura, Deportes, Ciencia y Tecnología, Hideki Niwa (15 de junio).

2013 – Visita a Brasil del ministro de Asuntos Internos y de Comunicaciones (MIC), Yoshitaka Shindo (24 a 26 de julio).

2013 – Visita a Brasil del ministro de Negocios Extranjeros, Fumio Kishida (2 a 5 de septiembre).

2013 – Visita a Japón de la ministra de Medio Ambiente, Izabella Teixeira, para liderar la delegación brasileña en el Convenio de Minamata sobre el Mercurio (9 a 11 de octubre).

2013 – VII Reunión del Comité Conjunto MDIC-METI de Promoción del Comercio, Inversiones y Cooperación Industrial (25 de octubre).

2013 – Visita a Japón de la ministra de Planificación, Presupuesto y Gestión, Miriam Belchior, para participar en el Foro Empresarial Japón-América Latina y el Caribe (7 a 9 de noviembre).

2014 – Visita a Brasil de la princesa Takamado (Hisako) durante la Copa del Mundo (19 y 20 de junio).

2014 – Creación de la Agregaduría de Defensa, del Ejército, Naval y Aeronáutica ante la Embajada de Japón en Brasilia (julio).

2014 – Visita del primer ministro Shinzo Abe a Brasil (31 de julio a 2 de agosto).

2014 – Elevación de las relaciones bilaterales al nivel de Asociación Estratégica y Global; y estabelecimiento del mecanismo de diálogo anual entre los cancilleres (durante la visita del primer ministro Shinzo Abe a Brasil, 31 de julio a 2 de agosto).

2014 – VIII Reunión del Comité Conjunto MDIC-METI de Promoción del Comercio, Inversiones y Cooperación Industrial (11 de septiembre).

2015 – Visita a Japón del presidente del Superior Tribunal de Justicia (STJ), ministro Francisco Falcão, (22 de junio a 2 de julio).

6.2 Anexo B: Resumen del intercambio comercial entre Brasil y Japón

  1. Origen y evolución

 

El principio de las relaciones diplomáticas oficiales entre Brasil y Japón ocurrió en 1895, con la firma del Tratado de Amistad, Comercio y Navegación.

Actualmente, Brasil y Japón tienen un intercambio comercial relativamente fuerte, destacándose como blancos potenciales de integración de los dos países la bioenergía, la infraestructura, el medio ambiente y el agronegocio.

En el año de 2015, el intercambio de comercio entre Brasil-Japón alcanzó US$ 9,72 mil millones (FOB – Free On Board), volumen 22,96% inferior al registrado en 2014, que fue de US$ 12,62 mil millones, FOB – Free On Board.

Los intercambios comerciales entre Brasil y Japón registraron saldo negativo para Brasil de US$ 32,24 millones en 2015. Se trata del primer déficit comercial brasileño con relación a Japón desde 2009 (US$ 1,1 mil millón).

Las ventas de Brasil para Japón se concentran en productos primarios. Las ventas de Japón para Brasil se concentran en manufacturados.

 

  1. Exportaciones japonesas a Brasil

 

Las exportaciones japonesas a Brasil aumentaron después de la Segunda Guerra Mundial. Sufrieron caídas con las crisis económicas de Brasil en la década del ochenta, y de Japón en la década del noventa.

Solo en 1996, el crecimiento reanudó su curso, a partir de la apertura del mercado brasileño, alcanzando en el 2000 niveles de 3 mil millones de dólares.

Las exportaciones japonesas a Brasil sufrieron retracción en 2015 con relación al año de 2014. Esa caída ha sido progresiva desde 2012.

Los principales productos exportados de Japón a Brasil en 2015 fueron los siguientes:

 

  1. partes y repuestos para vehículos automóviles y tractores, US$ 505 millones (variación de -13,48%);
  2. automóviles de pasajeros, US$ 326 millones (variación de -22,02%);
  3. instrumentos y aparatos de medida, verificación, etc., US$ 224 millones (variación de -17,42%);
  4. rodamientos y engranajes, sus partes y repuestos, US$ 185 millones (variación de -18,89%);
  5. partes de motores para automóviles, US$ 173 millones (variación de -14,81%);
  6. tubos de hierro fundido, hierro o acero y sus accesorios, US$ 164 millones (variación de +82,39%);
  7. compuestos heterocíclicos, sus sales y sulfonamidas, US$ 137 millones (variación de -10,49%);
  8. motores para vehículos automóviles y sus partes, US$ 119 millones (variación de -12,03%);
  9. partes y accesorios de motocicletas, bicicletas y otros ciclos, US$ 114 millones (variación de +0,62%); y
  10. elementos de vías férreas de hierro fundido, hierro o acero, US$ 102 millones (variación de +142,47%).

 

Exportaciones de Japón a Brasil en mil millones de dólares:

 

 

  1. Exportaciones brasileñas a Japón

 

Las exportaciones brasileñas a Japón pasaron de 2 mil millones de dólares entre 1995 y 1997. Desde entonces, la evolución es constante y progresiva.

En 2015, Japón ya figura como el 6º importador de productos de Brasil.

Las exportaciones brasileñas a Japón llegaron a US$ 3,38 mil millones en 2015, resultado inferior al contabilizado en el año anterior, que fue de US$ 5,02 mil millones.

Los principales productos exportados a Japón en 2015 fueron los siguientes:

 

  1. minerales de hierro y sus concentrados, US$ 1,21 mil millón (variación de -50,60%);
  2. carne de pollo congelada, US$ 837 millones (variación de -22,16%);
  3. maíz en granos, US$ 461 millones (variación de +98,11%);
  4. café sin tostar en granos, US$ 440 millones (variación de -10,01%);
  5. aluminio en bruto, US$ 367 millones (variación de -16,91%);
  6. aleaciones de hierro, US$ 231 millones (variación de -24,17%);
  7. soja incluso triturada, US$ 185 millones (variación de -38,23%);
  8. celulosa, US$ 103 millones (variación de +2,23%);
  9. jugo de naranja congelado, US$ 90 millones (variación de -11,64%); e
  10. aviones, US$ 87 millones (variación de +52,88%).

 

Exportaciones de Brasil a Japón en mil millones de dólares:

grafico

 

  1. Inversiones de Japón en Brasil

 

Las empresas japonesas tuvieron significativa actuación en el avance de la industrialización brasileña en las décadas del sesenta y setenta, especialmente en las áreas de la siderurgia, aluminio, papel y astillero.

Brasil es el mayor favorecido de la ODA (Official Development Assistance) de Japón, debido a la histórica relación de amistad entre Brasil y Japón, de la numerosa población de origen japonés en Brasil y de la importancia de Brasil en el contexto centro y sudamericano.

 

  1. Relación Bilateral entre Japón y Brasil

 

Entre Brasil y Japón existe voluntad recíproca de aumentar el flujo comercial y fortalecer la relación bilateral en las más diferentes áreas.

Como ejemplos, tenemos:

 

  1. a) la visita del primer ministro Junichiro Koizumi a Brasil en 2004, retribuida por el entonces presidente Luiz Inácio Lula da Silva a Japón, en 2005; y
  2. b) en agosto de 2014 Brasil y Japón firmaron nueve acuerdos de cooperación mutua en el área industrial y económica.

Brasil y Japón son aliados en favor de la reforma de la gobernanza global. Actúan en el G4 y son los países que más veces han ocupado asiento no permanente en el Consejo de Seguridad: cada uno, por diez bienios.

 

 

  1. Sugerencias de Japón para mejorar el comercio exterior con Brasil
  2. a) en abril de 2015 el Grupo de Notables Brasil-Japón presentó sugerencias a Brasil para mejorar el ambiente de negocios bilateral: reformas tributarias, capacitación de mano de obra e inversiones en infraestructura;
  3. b) las empresas japonesas opinan que la reducción del Costo Brasil y la cuestión de la productividad son temas que carecen de atención por parte del gobierno brasileño;
  4. c) la 18ª Reunión Conjunta del Comité de Cooperación Económica Brasil-Japón de 2015 discutió la firma de un amplio acuerdo comercial para mejorar el ambiente de negocios entre Brasil y Japón;
  5. d) sigue en discusión la propuesta de acuerdo de libre comercio, resultante de la referida reunión.

 

 

 

[1] VAGUÉZ, Yunyslka González. Un acercamiento a las relaciones económico-comerciales y de cooperación entre Japón y América Latina y el Caribe. En: Observatorio Iberoamericano de la Economía y la Sociedad del Japón, Vol. 04, nº 14, may. 2012. p. 01.

[2] Período Edo de 1603-1868 (régimen feudal); Período Meiji de 1867 a 1902 (régimen iluminado – revolución, apertura comercial, implantación del capitalismo, modernización).

[3] VAGUÉZ, Yunyslka González. Op. cit., p. 01.

[4] CEPAL, Comisión Económica para América Latina. Panorama de la inserción internacional de América Latina y el Caribe, 1999-2000. Chile: Publicación de las Naciones Unidas, marzo de 2001. Disponible en: http://repositorio.cepal.org/bitstream/handle/11362/1191/S2001998_es.pdf?sequence=1 Acceso el: 11 feb. 2016; VAGUÉZ, Yunyslka González. Op. cit., p. 01.

[5] Cooperación Económica Asia-Pacífico – APEC es un bloque económico que sigue aún en la fase de implantación, oficializado en 1993 en la Conferencia de Seattle realizada en los Estados Unidos de América para promover la apertura de mercados hasta 2020. Son Estados miembros de ese importante bloque económico los siguientes países: originarios de 1989: Australia, Brunei, Darussalam, Canadá, Indonesia, Japón, Malasia, Nueva Zelanda, Filipinas, Singapur, Corea del Sur, Tailandia y Estados Unidos de América, desde 1989. Entraron para la APEC en 1991: China, Hong Kong (China) y Taiwán. En 1993, adhieren al bloque México y Papúa Nueva Guinea. Al año siguiente, Chile, y en 1998, Perú, Rusia y Vietnam.

[6] DAI, División de Actos Internacionales. Tratado de Amistad, Comercio y Navegación de 1895. Firmado en París el 5 de noviembre de 1895. Disponible en: http://dai-mre.serpro.gov.br/atos-internacionais/bilaterais/1895/b_89/. Acceso el: 11 feb. 2016.

[7] MIYAZAKI, Sílvio. O comércio bilateral Brasil-Japão: passividade no contexto do novo regionalismo asiático. Disponible en: http://fjsp.org.br/site/wp-content/uploads/2011/03/comercio_bilateral_Silvio-Miyazaki1.pdf. Acceso el: 11 feb. 2016. p. 09.

[8] “Ver los nueve acuerdos firmados entre Brasil y Japón: 1 – Cooperación en el área de salud en regulación farmacéutica, medicina preventiva, intercambio de experiencias en sistemas públicos de salud. 2 – Cooperación en el área de ciencia y tecnología en proyectos en el campo de ciencias del mar y de la tierra, por medio de intercambio de personal y discusiones conjuntas. 3 – Alianza que posibilite la colaboración entre ministerios de ciencia y tecnología y sus institutos asociados sobre cuestiones ambientales y de sustentabilidad relacionadas con desastres naturales. 4 – Acuerdo de cooperación entre los países para identificar proyectos de mutuo interés entre BNDES y Japan Bank for International Cooperation. 5 – Préstamos de 500 millones de dólares para la construcción de ocho cascos de plataformas de petróleo entre Petrobras y Nippon Export and Investment Insurance y el Banco Mizuho. 6 – Acuerdo de préstamo y suplementar de seguro para proyecto agrícola entre Amaggi y empresas japonesas en el valor de 200 millones de dólares para proyectos agrícolas de soja, maíz y otros granos. 7 – Acuerdo de cooperación en el área de minería entre Vale S/A y Japan Oil, Gas and Metals Corporation para la finalización del proyecto de Xixano en Mozambique, cooperación en carbón y tecnología de minas. 8 – Acuerdo entre Vale y Japan Bank for International Cooperation para financiación de proyectos de mineral de hierro, carbón y otros minerales. 9 – Memorando de entendimiento entre la Universidad Federal de Pernambuco, el astillero Atlântico Sul y IHI Corporation para la enseñanza de ingeniería naval” (traducción nuestra). (MATOSO, Filipe. Brasil e Japão assinam nove atos de cooperação industrial e econômica. En: G1. Brasilia, 1 de agosto de 2014. Disponible en: http://g1.globo.com/politica/noticia/2014/08/brasil-e-japao-assinam-9-atos-de-cooperacao-industrial-e-economica-entre-os-paises.html. Acceso el: 11 feb. 2016. p. 01).

[9] MATOSO, Filipe. Op. cit., p. 01.

[10] MATOSO, Filipe. Op. cit., p. 01.

[11] MRE, Ministerio de Relaciones Exteriores. Brasil y Japón. Actualizado hasta 2015. Disponible en: http://www.itamaraty.gov.br/index.php?option=com_content&view=article&id=5284:japao&catid=155&lang=pt-BR&Itemid=478. Acceso el: 11 feb. 2016. p. 01.

[12] MRE, Ministerio de Relaciones Exteriores. Op. cit., p. 01.

[13] QUEIROZ, Guilherme. Avanço em acordo comercial entre Brasil e Japão fomentará comércio e negócios entre os países. En: Agência CNI de Notícias da Confederação Nacional da Indústria – CNI. Porto Alegre, 1 de septiembre de 2015. Disponible en: http://www.portaldaindustria.com.br/cni/imprensa/2015/09/1,70734/avanco-em-acordo-comercial-entre-brasil-e-japao-fomentara-comercio-e-negocios-entre-os-paises.html. Acceso el: 11 feb. 2016. p. 01.

[14] QUEIROZ, Guilherme. Op. cit., p. 01.

[15] QUEIROZ, Guilherme. Op. cit., p. 01.

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